Explicaciones breves para detectar qué necesitas realmente — sin tecnicismos, sin rodeos.
No hay una respuesta única: depende de tu facturación, tu nivel de riesgo y hacia dónde quieres crecer.
Ser autónomo es rápido y barato de empezar, pero no protege tu patrimonio personal — si algo sale mal en el negocio, respondes con tus bienes propios.
Una SL sí lo protege, separando tu patrimonio personal del de la empresa, pero añade obligaciones contables y de gestión que un autónomo no tiene.
Un holding solo tiene sentido cuando ya gestionas varias líneas de negocio o quieres optimizar fiscalmente entre empresas — no es un punto de partida, es una evolución.
Entre la tarifa plana de autónomos, las bonificaciones por contratación, las ayudas autonómicas para zonas rurales y las deducciones fiscales por I+D+i, la mayoría de pymes deja dinero sobre la mesa simplemente por desconocimiento.
No todas las ayudas aplican a tu caso concreto — dependen de tu sector, tu ubicación, tu antigüedad como negocio y tu volumen de facturación. Pero muchas veces sí hay alguna que encaja y que nadie te ha mencionado.
Una landing sirve para captar un lead concreto: una oferta, un evento, un lanzamiento puntual.
Una web multipágina construye marca y posiciona en Google a medio plazo — es la base de una presencia digital seria.
Una tienda online solo tiene sentido si vendes producto físico o digital directamente al usuario final.
Elegir mal el formato es la razón nº1 por la que una web nunca da resultado — y es justo lo que ayudamos a definir desde Celvana IA.